Son las nueve, pronto cenaría y aún no había aprendido nada en esas tres horas, ya estaba cansada y que dio por vencida, Tenía mucha hambre y fuí a ver si la comida ya estaba hecha. Nada. Volví y encendí la computadora, de repente me acorde de aquel chico, era muy guapo. Piel bronceada, sus ojos eran color coca-cola potentes, una nariz ni larga ni corta, perfecta para su cara, labios carnosos. De repente entraron Sofia y Elena, las pequeñas y consentidas de la família. Exactamente iguales, pelo castaño claro, piel clara y ojos color miel.
La cena estaba lista, por fin..
Me metí rápido al tuenti. Emal, contraseña y entrar. Cargaba lento y mi madre me llamo, heche un vistazo a las notificaciones..
¿1 petición de amistad? ¿ Quien sería?
-Mierda.- Pensé.
Y me fuí a cenar.
Eres lo que necesito.
viernes, 12 de abril de 2013
jueves, 11 de abril de 2013
-01-
"No me lo puedo creer."
No paraba de repetir ansiosa. Con tan solo 16 años iba a cumplir mi sueño, lo esperaba desde hace mucho tiempo y por fin llegaría el momento. No podía parar de pensar en eso, así que iba tan despistada que tropezé con una piedra y caí malherida al suelo
Mi pierna empezó a sangrar manchando mi piel morena frustrada me apresuré a levantarse. Miré a mi alrededor para asegurarme de que no me había visto nadie, pero él pasaba justo por allí, me vio caerse y se quedo observando mu cabello café.
Por unos segundos nuestras miradas se cruzaron. Pero yo enojada apresuré el paso, al rato pensé que nunca lo volvería a ver así que me fui riendo de camino a casa.
Lo que yo no sabia es que no solo lo iba a volver a ver, si no que, el destino acababa de decidir todo mi futuro.
No paraba de repetir ansiosa. Con tan solo 16 años iba a cumplir mi sueño, lo esperaba desde hace mucho tiempo y por fin llegaría el momento. No podía parar de pensar en eso, así que iba tan despistada que tropezé con una piedra y caí malherida al suelo
Mi pierna empezó a sangrar manchando mi piel morena frustrada me apresuré a levantarse. Miré a mi alrededor para asegurarme de que no me había visto nadie, pero él pasaba justo por allí, me vio caerse y se quedo observando mu cabello café. Por unos segundos nuestras miradas se cruzaron. Pero yo enojada apresuré el paso, al rato pensé que nunca lo volvería a ver así que me fui riendo de camino a casa.
Lo que yo no sabia es que no solo lo iba a volver a ver, si no que, el destino acababa de decidir todo mi futuro.
miércoles, 10 de abril de 2013
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