No paraba de repetir ansiosa. Con tan solo 16 años iba a cumplir mi sueño, lo esperaba desde hace mucho tiempo y por fin llegaría el momento. No podía parar de pensar en eso, así que iba tan despistada que tropezé con una piedra y caí malherida al suelo
Mi pierna empezó a sangrar manchando mi piel morena frustrada me apresuré a levantarse. Miré a mi alrededor para asegurarme de que no me había visto nadie, pero él pasaba justo por allí, me vio caerse y se quedo observando mu cabello café. Por unos segundos nuestras miradas se cruzaron. Pero yo enojada apresuré el paso, al rato pensé que nunca lo volvería a ver así que me fui riendo de camino a casa.
Lo que yo no sabia es que no solo lo iba a volver a ver, si no que, el destino acababa de decidir todo mi futuro.
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